PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE OPERACIONES LáSER

Estas son algunas de las principales cuestiones sobre la cirugía refractiva con láser que nos plantean nuestros pacientes en la consulta, tanto sobre los problemas refractivos como sobre las técnicas que se aplican para su corrección, la primera consulta o el postoperatorio.

ANTES DE LA OPERACIÓN DE LA VISTA CON LÁSER

Durante la primera consulta para validar si una persona es candidata a la operación con láser para corregir su defecto refractivo, ya sea miopía, hipermetropía y/o astigmatismo, se le realiza una entrevista clínica para conocer sus motivaciones para operarse, sus antecedentes personales y familiares, si toma algún tipo de medicación... Por otro lado, se le realizan al paciente una serie de pruebas oculares complementarias: medición de la agudeza visual, refracción, pruebas para conocer el estado de la córnea (topografía y paquimetría corneal)... Son todas pruebas no invasivas, muy sencillas, muy rápidas y que, además, aportan una información esencial sobre las características anatómicas y funcionales del ojo. A partir de esta información, el oftalmólogo indicará la técnica más adecuada para corregir el problema refractivo.
Los factores decisivos son: la edad del paciente, la cantidad de dioptrías de miopía, hipermetropía o astigmatismo que tenga esa persona, la presencia o no de la presbicia o vista cansada y ciertas características morfológicas de la córnea.
Una de las principales causas de exclusión es que esa persona no tenga la graduación estable durante un mínimo de un año. La segunda causa de exclusión sería que la morfología de la córnea no fuera la adecuada para la aplicación del láser. El glaucoma avanzado y difícil de controlar o algunos problemas de retina en algunos casos también son factores que desaconsejan la operación con láser de los ojos. Por último, algunas enfermedades sistémicas, metabólicas o inmunológicas también representan una contraindicación porque pueden influir sobre el resultado final de la visión o sobre la cicatrización.
Si es usuario de lentillas, el paciente que se quiera realizar una operación ocular no podrá llevarlas al menos 7 días antes de la primera visita a la consulta de oftalmología si estas son rígidas o semirrígidas. Si las lentes de contacto son blandas, con 3 días será suficiente.

Actualmente los límites para decir adiós a las gafas y lentillas con cirugía láser se sitúan aproximadamente en 10-12 dioptrías para los miopes y 5 para los hipermétropes y sin límite para los astígmatas. Sin embargo, estos límites pueden variar según las particularidades de cada paciente.

En el caso de que, tras haber estudiado detenidamente un caso, el oftalmólogo decidiera que no se puede recurrir a la cirugía láser debido a la elevada graduación del paciente, la alternativa podría ser la cirugía refractiva intraocular con lente fáquica o con lente pseudofáquica.

Sí. La cirugía ocular con láser permite corregir la miopía, la hipermetropía y/o el astigmatismo en la misma intervención
La validez de la exploración clínica y de las pruebas complementarias es de seis meses.
Existen ciertos casos en los que sí, por ejemplo cuando los pacientes necesitan esperar un poco más de tiempo para que su graduación se estabilice o cuando sufren una sequedad ocular tratable. También puede suceder que un usuario de lentes de contacto presente pequeñas zonas de irregularidades en la córnea que desaparecen si esa persona deja de usar lentillas durante un tiempo.

No. Habitualmente se recomienda esperar tres meses después de dar a luz para realizar la intervención (ya que durante el embarazo pueden producirse ligeros cambios en la graduación) y finalizar la lactancia (por existir el riesgo de que alguna medicación postoperatoria llegase a la leche materna).

En el caso de que, tras haber estudiado detenidamente un caso, el oftalmólogo decidiera que un paciente no puede recurrir a la cirugía refractiva láser debido a su elevada graduación o a las características de su ojo, la alternativa podría ser la implantación de una lente intraocular.

DURANTE LA OPERACIÓN DE LA VISTA CON LÁSER

La intervención de cirugía refractiva con láser Excímer es muy rápida, apenas dura unos minutos, aunque depende de la graduación que se quiera corregir. La operación no requiere preparación previa y a los 30 minutos, tras un breve reposo y una primera revisión, el paciente puede abandonar la clínica por su propio pie.
Lo más habitual es que en una operación de láser de ojos se emplee anestesia tópica (gotas).
En absoluto. En ocasiones pueden aparecer pequeñas molestias similares a las producidas por una mota de polvo o una ligera presión en el ojo. Para la intervención se utilizan gotas anestésicas que permiten que el paciente no sienta nada.
En el caso de la cirugía ocular por láser no se dan puntos de sutura, independientemente de que se emplee la técnica Lasik o una técnica de superficie PRK/Lasek.
No. El paciente que se realiza una operación de ojos con cirugía láser no necesitará ingreso. Se trata de una cirugía ambulatoria y lo más habitual es que el paciente pueda irse a casa después de un breve tiempo de reposo en la clínica.

DESPUÉS DE LA OPERACIÓN DE LA VISTA CON LÁSER

Después de la intervención operación láser ocular se programan una serie de revisiones médicas:

  • Aproximadamente a las 24 horas.
  • Aproximadamente a la semana.
  • Aproximadamente al mes.
  • Aproximadamente a los 3 meses se realiza el último control para el alta médica definitiva.

Debemos recordar que, como sucede en todas las intervenciones quirúrgicas, el paso del tiempo y el propio proceso fisiológico permitirán alcanzar la recuperación funcional de la visión adecuada a cada caso.

No. Por esta razón es importante evitar cualquier sustancia que pueda provocar picor en los ojos: jabón, arena... Durante las cuatro primeras semanas después de la intervención es indispensable intentar no frotarse los ojos.

Tras una intervención con Lasik, la recuperación visual es muy rápida, prácticamente en horas y, en la mayoría de los casos, se puede reincorporar a su actividad normal al día siguiente de la operación. El resultado final y la completa estabilidad se suelen alcanzar al cabo de una semana, aunque, en determinadas ocasiones, puede llegar a transcurrir un mes hasta alcanzar este objetivo.

El proceso de recuperación es algo más largo en las intervenciones realizadas con la técnica LASEK/PRK. No obstante, todo dependerá de las particularidades de cada paciente, que influirán de forma definitiva en el proceso.

Es importante no olvidar que, aunque la operación de cirugía láser ocular es muy sencilla y no invasiva, no deja de ser una intervención que debe ir acompañada de los necesarios cuidados postoperatorios, aunque sean mínimos, y de un tiempo de recuperación, variable según las condiciones de la persona. Por ejemplo, el paciente deberá usar los colirios y lágrimas artificiales indicados por el oftalmólogo durante el tiempo que este mismo médico determine.

Nuestro servicio de urgencia está disponible las 24 horas del día los 365 días del año. Si por una incidencia en la comunicación telefónica o por problemas de cualquier otra índole no fuera posible realizar este servicio, el paciente deberá acudir al hospital con urgencias oftalmológicas más cercano.

En principio, está indicado que se puede volver a usar maquillaje en los ojos una semana después de la intervención, aunque se debe consultar con el oftalmólogo.

Si la intervención se practica cuando la graduación está estabilizada, el problema refractivo no suele volver a aparecer. En un escaso porcentaje, algunas personas pueden necesitar pequeños retoques adicionales.

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