Para aquellos casos en los que no está indicada la corrección de los defectos refractivos con láser, existen otras técnicas alternativas; éstas son: la cirugía refractiva con implante de lente fáquica y la lensectomía refractiva con implante de lente intraocular.
El implante de una lente fáquica (habitualmente de cámara posterior, tipo ICL®), surge como alternativa al láser excímer, para aquellos pacientes -en edad no présbita- que, por las características propias de su ojo, no pueden ser intervenidos con esa técnica. Consiste en introducir, en el polo anterior del ojo, una lente de material sintético, especialmente diseñada para la corrección del defecto refractivo.
La intervención, realizada por nuestros cirujanos oftalmólogos, requiere una preparación con unos colirios, durante los tres días previos a la misma. La anestesia utilizada, habitualmente, es tópica (gotas). Se introduce la lente fáquica, especial y única para cada paciente, en una simple intervención de escasos minutos, y que no requiere puntos ni oclusión (el paciente puede ir a casa sin necesidad de tapar el ojo).
El seguimiento personalizado, realizado por el equipo médico de Clínica Baviera, permitirá controlar la evolución del paciente. Se realizarán sucesivas revisiones postoperatorias en los siguientes plazos aproximados:
Clínica Baviera tiene una larga trayectoria en este tipo de implantes de lentes fáquicas, de más de una década, y un volumen elevado de pacientes intervenidos; siendo la clínica europea que mayor número de intervenciones ha realizado.
La lensectomía refractiva es otra técnica para la corrección de los defectos refractivos, alternativa al láser excimer. Principalmente indicada para pacientes en edad présbita (e inclusive más jóvenes o pre-présbitas, en casos específicos) que no puedan ser candidatos óptimos para el tratamiento láser.
Consiste en deshacer y extraer el cristalino del interior del globo ocular, mediante ultrasonidos (facoemulsificación), y sustituirlo por uno artificial. Una vez realizado esto, se sustituye por un cristalino artificial (de material compatible, acrílico o de otros materiales análogos).
Realizada por nuestros oftalmólogos, la intervención precisa una preparación, con unos colirios, durante los tres días previos a la misma. La anestesia utilizada, habitualmente, es tópica (gotas). Se introduce el cristalino artificial, en una simple intervención de escasos minutos, y que no requiere habitualmente ni puntos ni oclusión.
El seguimiento es realizado por el equipo médico de Clínica Baviera, permitiendo controlar la evolución, en las sucesivas revisiones postoperatorias en los siguientes plazos aproximados:
Clínica Baviera tiene una amplísima trayectoria en este tipo de implantes de lentes intraoculares, y un volumen elevado de pacientes intervenidos.