¿Qué son las cataratas?

"Ya nada me nubla la vista"

José Ángel Veiga solucionó su problema
de cataratas en Clínica Baviera.

Las cataratas se producen cuando el cristalino, la lente natural del ojo que permite enfocar los objetos y el paso de la luz, va perdiendo transparencia progresivamente. Su aparición forma parte del proceso natural de envejecimiento del ser humano, aunque también existen otros factores que las propician, como la diabetes, las infecciones o traumatismos oculares y la herencia genética.

La única alternativa de tratamiento para las cataratas es la cirugía. La simplificación de las técnicas quirúrgicas, unida a la búsqueda de la mejor calidad de vida para los pacientes, ha dado lugar a un cambio en los criterios a la hora de indicar la operación. Hace algunos años, se recomendaba al paciente esperar a tener una catarata muy avanzada para poder realizar la intervención quirúrgica. Actualmente, la operación de cataratas se realiza lo más precozmente posible, una vez que el paciente comienza a percibir un deterioro de su calidad de visión. De este modo, los largos periodos de espera y con un deterioro visual progresivo que desembocaban en una intervención compleja y con un postoperatorio complicado, han dado paso a una intervención que se realiza cuanto antes y que dura unos diez minutos, con un postoperatorio breve y llevadero que permite al paciente una rápida restauración de un buen nivel visual.

La cirugía de cataratas es la intervención más frecuente en el ámbito de la oftalmología y el procedimiento con mayor impacto global en la calidad de vida del paciente. Esta operación supone un cambio en la vida de los pacientes, ya que con un procedimiento sencillo recuperan la vista que habían perdido por las cataratas y se tratan otros problemas asociados, como la presbicia (vista cansada), la miopía, la hipermetropía y/o el astigmatismo.

Síntomas de las cataratas

Entre los síntomas de las cataratas destaca la pérdida de la agudeza visual. El paciente ve nublado, borroso por uno o ambos ojos; ve peor por la noche o en condiciones de poca luz; se hace más sensible a los resplandores y percibe los colores con menos nitidez y cada vez más desvanecidos y amarillentos. En definitiva, las cataratas provocan importantes dificultades visuales y, con ello, un deterioro de la calidad de vida.

La mayoría de las cataratas relacionadas con la edad se desarrollan gradualmente. Como resultado, es posible que el paciente no perciba de inmediato los primeros síntomas de las cataratas ni los cambios en la visión. Además, la percepción de la aparición de las cataratas variará de un paciente a otro, ya que dependerá del tamaño y la localización de las áreas de opacidad del cristalino. Por ejemplo, si la opacidad se localiza en el borde externo del cristalino, es habitual que el paciente no perciba la catarata en sus primeras fases de evolución.

Es importante incidir en que no todos los cambios en la visión de las personas de edad avanzada pueden estar provocados por las cataratas. Por esta razón, ante cualquier síntoma o variación de la percepción es fundamental que el paciente acuda al oftalmólogo para que le realice un examen ocular completo, incluyendo un fondo de ojo. Actualmente, la operación de cataratas se realiza lo más precozmente posible, una vez que el paciente comienza a percibir un deterioro de su calidad de visión. De este modo, los largos periodos de espera y con un deterioro visual progresivo que desembocaban en una intervención compleja y con un postoperatorio complicado, han dado paso a una intervención que se realiza cuanto antes y que dura unos diez minutos, con un postoperatorio breve y llevadero que permite al paciente una rápida restauración de un buen nivel visual.