La córnea es una estructura del ojo que permite el paso de la luz desde el exterior al interior del ojo y protege el iris y el cristalino. Posee propiedades ópticas de refracción y para cumplir su función debe ser transparente y mantener una curvatura adecuada. Diversas enfermedades (infecciones, enfermedades corneales hereditarias, queratoconos, traumatismos...) pueden alterar estas condiciones y provocar una visión defectuosa imposible de corregir con gafas o lentes de contacto.
En Clínica Baviera disponemos de una Unidad de Córnea integrada por una Unidad de Trasplante de Córnea y una Unidad de Tratamiento del Queratocono.
Estas unidades están específicamente preparadas, con medios técnicos y oftalmólogos altamente cualificados, para el diagnóstico y el tratamiento de la patología ocular corneal. Estas unidades tienen la cualificación y las autorizaciones pertinentes para realizar todo tipo de tratamientos médicos y quirúrgicos, incluidos los trasplantes de córnea.
¿Qué es el Queratocono?
El queratocono es una enfermedad de la córnea que provoca una degeneración progresiva y generalmente se produce en los dos ojos a la vez. Durante esta evolución, la córnea adopta una forma cónica irregular debido a la alteración interna del tejido corneal que se manifiesta en el adelgazamiento de la estructura en su zona central o paracentral. También puede aparecer un alto astigmatismo irregular.
En la actualidad no se ha concretado la causa específica de los cambios corneales, aunque en muchos casos existen antecedentes en la familia del paciente.
Los primeros síntomas del queratocono suelen aparecer durante la pubertad o la adolescencia temprana, progresando hasta los 30 ó los 40 años, cuando normalmente se detiene la evolución, aunque la enfermedad puede volverse estacionaria en cualquier momento.
A veces, la patología aparece en edades más avanzadas y, en este caso, no degenera tanto ya que el astigmatismo que suele ir asociado al queratocono es más bajo que en el caso de las edades tempranas.
Síntomas
En los primeros estadios de la enfermedad, la visión puede verse afectada ligeramente por algún defecto refractivo que provoca deslumbramientos, sensibilidad a la luz e irritación.
La visión borrosa, la existencia de visión doble o de halos, el dolor, la fotofobia o la pérdida de brillo y transparencia de la córnea son, entre otros, algunos síntomas que obligan a sospechar de la existencia de una patología corneal. En este caso, el paciente debe acudir al oftalmólogo para que evalúe su situación.
El paciente con queratocono suele tener una visión distorsionada de las imágenes, que puede afectar a un ojo o a los dos debido al desarrollo asimétrico de la enfermedad. Cuanto más avanzada esté la ectasia (adelgazamiento o degeneración de la córnea), más posibilidades habrá de que ésta afecte a los dos ojos. Con el paso del tiempo, la córnea irá perdiendo grosor y se deformará poco a poco provocando astigmatismos cada vez más elevados e irregulares que, raramente, podrán ser corregidos con lentes.
La velocidad del empeoramiento varía en cada paciente. Es posible desde una progresión rápida en la adolescencia temprana hasta un desarrollo más lento de la enfermedad sin que se manifiesten síntomas hasta edades avanzadas.
Crosslinking Corneal
El crosslinking corneal es un tratamiento quirúrgico cuyo objetivo es el de estabilizar la córnea y ralentizar o frenar la progresión del queratocono. Los oftalmólogos lo suelen indicar en las fases iniciales de la enfermedad o bien como complemento a los anillos intraestromales, es decir, que es una técnica con la que se tratan las causas de esta patología, pero no se corrige la patología.
Este tratamiento consiste en la aplicación sobre la córnea de un colirio de riboflavina y luz ultravioleta para conseguir estabilizar esta estructura del ojo incrementando el número de enlaces moleculares y reforzando el colágeno corneal que está debilitado por el queratocono. En definitiva, con el crosslinking se trata de disminuir la elasticidad de la córnea y recuperar su rigidez. Es un procedimiento simple, no invasivo y que se realiza en quirófano de forma ambulatoria.
El crosslinking no genera alteraciones ni mejoras de la visión de forma inmediata. Incluso en algunos casos pueden no producirse cambios, pero sí modificaciones de la estructura corneal y, como consecuencia, un aumento de su estabilidad para evitar un mayor deterioro visual.
Anillos intraestromales o intracorneales
Los anillos intraestromales o intracorneales constituyen otra opción quirúrgica para el tratamiento del queratocono. Esta intervención consiste en el implante de uno o dos segmentos semicurculares en el grosor de la córnea (estroma) para intentar corregir la irregularidad corneal que genera el queratocono y, a su vez, detener la progresión de la enfermedad mejorando la visión en muchos casos. Estos segmentos o anillos son perfectamente tolerados por el organismo sin riesgo de rechazo.
Además, este tratamiento tiene la ventaja añadida de que es totalmente reversible y constituye el procedimiento más moderno y seguro para tratar el queratocono en determinados estadios, pudiéndose combinar, si fuera necesario, con el crosslinking corneal.
Trasplante de córnea
El trasplante de córnea es el tratamiento definitivo para las enfermedades corneales que han provocado un deterioro visual irreversible que no puede ser corregido con otros procedimientos. En principio, cualquier persona puede someterse a un trasplante de córnea. Es una cirugía común y con buenos resultados.
El trasplante de córnea consiste en la sustitución de la parte central de la estructura dañada por la córnea de un donante procedente de un banco de ojos, donde se realiza un estudio previo sobre la idoneidad de este tejido antes de su implantación.
Lentes intraoculares
Cuando el queratocono se encuentra estable después de llevar a cabo cualquiera de los tratamientos indicados con anterioridad, en Clínica Baviera no renunciamos a corregir el defecto refractivo derivado de esta patología corneal para conseguir una mejor calidad visual a través de la implantación de una lente intraocular. En función de la edad del paciente y de sus características oculares, se elegirá un tipo de lente u otro (lentes fáquicas ICLs o lentes pseudofáquicas). Estas lentes abarcan todos los posibles rangos refractivos de miopía, hipermetropía y astigmatismo.
Los resultados de los tratamientos del queratocono son muy positivos para el paciente. Los pacientes operados llegan a tener una buena visión, prácticamente normal, después de la intervención. Dejarán de tener una visión borrosa y de ver las imágenes distorsionadas, por lo que mejorará su calidad de vida.
En caso de ser necesario el trasplante de córnea se podrá mejorar la función visual y solucionar el dolor o la fotofobia, en caso de que existiera.
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