Los resultados de la operación de cataratas son muy positivos para el paciente. Antes de operarse tenía dificultades para ver, tanto de lejos como de cerca. Pero, sobretodo, había perdido la percepción real de los colores; todo lo veía más oscuro o amarillento. Incluso, algunos pacientes pierden tanta visión que llegan a tropezarse con las cosas. Después de la operación, a parte de tener una buena visión (tanto de lejos como de cerca), pasan a ver mucho más contrastado, ahora la visión es más nítida, el blanco es blanco y no gris.