RETINOSIS PIGMENTARIA

También denominada retinitis pigmentaria es una enfermedad de origen genético que provoca una degeneración progresiva de las células del ojo sensibles a la luz (fotorreceptores) que poco a poco va perdiendo la visión.

Afecta a una persona de cada 3.700, aunque esta cifra es variable dependiendo del país y la región. Es la primera causa de ceguera de origen genético en la población adulta. Es más frecuente en los varones, siendo el 60% de los enfermos varones y el 40% mujeres.

CAUSAS

La causa de la enfermedad es genética, es decir se heredan unos genes anómalos que son los que producen la enfermedad. Sin embargo, el 50% de los pacientes no presenta ningún familiar conocido que padezca la enfermedad. Además, no todas las formas hereditarias tienen la misma gravedad, ni igual evolución. La forma recesiva suele ser la más grave. Siempre afecta a los dos ojos.

SINTOMATOLOGÍA

Los síntomas principales son una disminución lenta pero progresiva de la agudeza visual, importante disminución de la visión nocturna y del campo periférico, manteniéndose la visión central como si el paciente viese a través de los cañones de una escopeta.

Retiniosis pigmentaria

EXPLORACIÓN

El oftalmólogo, al revisar la retina después de la dilatación de la pupila, encuentra en el fondo de ojo unas lesiones pigmentadas típicas. La exploración se completará con el estudio del campo visual, electro-retinograma y estudio genético, si se considera necesario.

TRATAMIENTO

Aunque se está avanzando mucho en el conocimiento de la enfermedad, no existe ningún tratamiento eficaz que permita restablecer la visión o detener la enfermedad.