Las operaciones de cirugía correctora de los defectos visuales (cirugía refractiva) tienen tres características diferenciales:

En Clínica Baviera todo el proceso pre y postquirúrgico esta dirigido por un oftalmólogo que, a su vez, realizará la correspondiente intervención al paciente.
La consulta previa a la intervención es de vital importancia. Permite al equipo oftalmológico efectuar diversas pruebas optométricas y oftálmicas y así, obtener la información necesaria para determinar si el candidato es apto para la intervención.
Estas pruebas diagnósticas, realizadas por el equipo de Clínica Baviera, permitirán que oftalmólogos altamente cualificados, interpreten los datos, realicen el diagnóstico e indiquen la técnica adecuada para tratar el defecto visual, y efectúen la intervención. Un estricto protocolo, junto a la personalización e individualización de cada caso, serán la clave del éxito de la intervención.
Antes de la intervención, el oftalmólogo vuelve a repetir las pruebas fundamentales al paciente, para así evitar cualquier error o cambio que pueda haber desde las pruebas que se hicieron en la primera consulta.
Toda intervención comienza con la aplicación de un colirio anestésico y la inmovilización del ojo del paciente para evitar el parpadeo.
Mediante un instrumento, especialmente diseñado para este tipo de intervenciones (microqueratomo), se levanta una fina capa de tejido corneal semejante a una lentilla. De este modo, queda libre la zona donde va a actuar el láser.
Durante la operación se aplica el láser, durante 15 y 45 segundos (dependiendo del tipo y magnitud del defecto a tratar), sobre la capa intermedia de la córnea. Posteriormente, esa capa de tejido corneal se recoloca en su posición inicial sin necesidad de puntos, ya que, por su propia naturaleza, esta se adhiere en unos minutos.
Al finalizar la intervención con laser excímer, el oftalmólogo realiza la primera revisión al paciente.

Tras la intervención, los pacientes permanecen en reposo en la clínica durante aproximadamente 30 minutos, durante los cuales el oftalmólogo realiza una segunda revisión ocular. Una vez transcurrido este tiempo, el paciente abandona la clínica con una buena capacidad visual, que le permitirá desplazarse a su domicilio por propio su pie. Todo el proceso suele tener una duración aproximada de una hora.
La recuperación con la técnica LASIK es muy rápida, incorporándose a su vida cotidiana, habitualmente, a partir del día siguiente a la intervención. Si la técnica realizada es ablación de superficie PRK/LASEK puede alargarse unos días. En la cirugía de superficie, el paciente suele tener molestias durante un par de días. La visión mejorará poco a poco durante los primeros 5-7 días (irá recuperando su vida habitual en función de la velocidad de progresión del postoperatorio, variable de unos pacientes a otros).
Aún siendo una intervención sencilla, que lo es, el seguimiento personalizado del paciente es de vital importancia. En Clínica Baviera, el equipo oftalmológico realiza las revisiones post-operatorias necesarias en los siguientes plazos aproximados: