PRESBICIA Y MIOPÍA

La presbicia y la miopía son defectos visuales que
pueden aparecer juntos o por separado y pueden
corregirse conjuntamente.

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La presbicia y la miopía son dos defectos de la refracción que pueden aparecer juntos o por separado. El ojo es un sistema óptico que, en condiciones normales, permite que las imágenes se formen sobre la retina (un tejido sensible a la luz que se encuentra en el interior del ojo). Cada ojo tiene una cierta potencia óptica, denominada poder de refracción. Los defectos de la refracción son anomalías de ese poder refractivo que hacen que la imagen no se proyecte con nitidez sobre la retina. Los problemas refractivos son una de las consultas más frecuentes en el ámbito de la oftalmología.

En el ojo miope, las imágenes, en lugar de proyectarse en la retina se proyectan delante de la retina, bien porque la córnea, el cristalino o ambos son muy potentes, o bien porque el ojo es más largo de lo habitual. Esto provoca que el paciente miope vea borrosos los objetos lejanos, aunque pueda ver correctamente los objetos cercanos si no sufre otros problemas asociados.

Defectos refractivos miopía

La presbicia o vista cansada consiste en la pérdida gradual de la capacidad de acomodación del ojo debido al paso de los años. En este caso, el paciente comienza a ver borrosos los objetos cercanos, primero de forma leve y después de forma más acusada, hasta que necesita una corrección óptica (gafas o lentes de contacto) para desarrollar tareas como leer o utilizar el teléfono móvil.

En el caso de que la presbicia y la miopía aparezcan asociadas, existen tratamientos para corregir los dos defectos mediante una única intervención quirúrgica que ofrece una solución segura y muy eficaz. Desde hace unos años, los oftalmólogos practican una operación que consiste en la sustitución del cristalino por una lente intraocular multifocal que hará la función de un cristalino artificial. Se trata de una solución que posibilita un rango de visión excelente, tanto próxima como lejana, sin gafas ni lentillas gracias al desarrollo de lentes intraoculares de última generación. Asimismo, con esta técnica podemos, además de corregir la presbicia, eliminar otros defectos refractivos asociados, como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, y prevenir la futura aparición de catataras.