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Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

¿Cuáles son los problemas de visión más frecuentes?


Los problemas de visión más comunes son los errores de refracción, que pueden ser básicamente de cuatro tipos: miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia (vista cansada). Estos pueden presentarse de forma aislada o combinados y tienen lugar cuando, por un defecto de la córnea o de la forma del ojo, o por un envejecimiento del cristalino, la lente natural del ojo, la luz no se enfoca directamente en la retina, sino delante o detrás de ella.

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El hecho de que el globo ocular sea más corto o más largo de lo normal o una curvatura no estándar de la córnea puede causar errores de refracción como miopía (problemas para ver de lejos) hipermetropía (no poder enfocar bien los objetos a distancias medias o cortas) y astigmatismo (se producen pérdidas de la calidad de la visión tanto de lejos como a corta distancia).

Por otro lado, cuando el cristalino pierde elasticidad o capacidad de acomodación, lo que le ocurre a 8 de cada 10 personas de más de 45 años y prácticamente a la totalidad de la población que supera los 65, tienen lugar las dificultades para ver de cerca: presbicia o vista cansada.

Niña rubia riéndose y tapándose un ojo

Entendamos qué es la refracción

La refracción es un fenómeno que tiene lugar cuando la luz cambia su dirección al pasar a través de un objeto hacia otro. Aplicado a la visión, la refracción se produce cuando los rayos de luz se desvían (es decir, son refractados) al pasar a través de la córnea y el cristalino. Dicha luz es enfocada posteriormente sobre la retina, que la transforma en impulsos eléctricos que se envían al cerebro a través del nervio óptico. Finalmente, el cerebro interpreta estos mensajes, convirtiéndolos en imágenes.

¿Qué ocurre en los errores de refracción?

Siempre que la imagen no se forme justamente sobre la retina, tiene lugar algún tipo de error de refracción, siendo los más comunes:

  • La miopía es un trastorno en el que los objetos cercanos se ven con claridad, mientras que los objetos lejanos se pueden ver borrosos. Esta es la respuesta que, generalmente, hemos de dar alguien que exclama: «no veo de lejos».
  • La hipermetropía (también llamada hiperopía) es un tipo de error de refracción también muy común donde, en principio, los objetos distantes se ven con mayor claridad que los cercanos. Sin embargo, las personas la experimentan de formas diferentes. Algunos hipermétropes, especialmente si son jóvenes, pueden no notar ningún problema con su visión e, incluso, pueden experimentar dolores de cabeza. Sin embargo, a medida que van cumpliendo años, y más aún si tienen una hipermetropía considerable, su visión puede ser borrosa desde cualquier distancia, ya sea de cerca o de lejos.
  • El astigmatismo es un trastorno en el que el ojo no enfoca la luz de forma pareja sobre la retina, el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior del ojo, lo que puede hacer que las imágenes se vean borrosas o alargadas a todas las distancias.
  • La presbicia es una condición relacionada con la edad que dificulta la capacidad para enfocar de cerca. A medida que el ojo envejece, el cristalino ya no puede cambiar de forma lo suficiente para permitir que el ojo enfoque los objetos cercanos con la suficiente claridad (por ejemplo, al leer) y surge la visión borrosa de cerca.

¿Cómo se corrigen los defectos de refracción?

Prácticamente todas las personas acabamos teniendo un o varios defectos de refracción a lo largo de nuestra vida, los cuales debe ser diagnosticados por un especialista en oftalmología mediante los tests o pruebas correspondientes para medir la agudeza visual. Afortunadamente, prácticamente todos son corregibles con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva a través de diferentes técnicas: cirugía refractiva láser (Lasik o Técnicas de Superficie (PRK/Lasek) o cirugía para el implante de una lente intraocular.

Otros problemas de vista

Además de los errores de refracción, existen otros problemas en la vista que afectan a una buena parte de la población:

  • Conjuntivitis. La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una membrana casi transparente que recubre la parte blanca del ojo (esclera o esclerótica), además de la cara interior de los párpados. Existen diferentes tipos de conjuntivitis: alérgica, bacteriana y vírica. Los principales síntomas de la conjuntivitis son:

– Enrojecimiento o inflamación.

– Secreciones oculares o legañas.

– Incremento del lagrimeo.

– Irritación, picor o ardor en los ojos.

– Sensación de arenilla.

  • Cataratas. Las cataratas se producen por una opacidad del cristalino (total o parcial) y generalmente afectan a las personas mayores.
  • Problemas en las estructuras perioculares. Que incluyen problemas de visión ocasionados por anomalías en los párpados (párpados caídos, ectropión o entropión, xantelasmas, blefaritis…), anomalías en la órbita o en las vías lagrimales.
  • Glaucoma. El glaucoma  es un problema en la vista bajo cuyo nombre se incluyen un conjunto de enfermedades oculares que provocan un daño progresivo e irreversible en el nervio óptico. En un primer momento, el paciente afectado por esta patología no suele presentar síntomas, aunque a medio o largo plazo va adquiriendo una visión en forma de túnel (pérdida de visión lateral quedando únicamente útil la visión central). El principal factor de riesgo que puede provocar el glaucoma es la hipertensión ocular (presión intraocular alta), aunque no todos los tipos de glaucoma se manifiestan de esta forma.
  • Problemas de retina. La retina es la capa más interna del globo ocular y su misión es transformar la luz que recibe en un impulso nervioso que viaja hasta el cerebro a través del nervio óptico hasta que se forman las imágenes que percibimos. Los problemas de retina más comunes son: desprendimiento de retina, DMAE (degeneración macular relacionada con la edad), retinopatía diabética, agujero macular, membrana epirretiniana, coroiditis central serosa, miopía magna o patológica, oclusiones venosas de la retina, desprendimiento posterior del vítreo y retinosis pigmentaria. Algunos de estos problemas de visión pueden llegar a producir ceguera.
  • Problemas en la córnea. La córnea es la capa más externa del ojo y tiene una función óptica y protectora. Sus principales características son: que es transparente, asférica (ovalada) y avascular (no tiene vasos sanguíneos). Las principales enfermedades oculares que afectan a esta estructura son: el ojo seco, el queratocono, problemas de la superficie ocular (alergias, úlceras…), patologías infecciosas, distrofias corneales y opacidades corneales.
  • Ojo vago y estrabismo.

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