Icono Glaucoma

ANISOMETROPíA Y ANISEICONíA

La anisometropía y la aniseiconía son dos alteraciones visuales que pueden comprometer la visión binocular llegando a provocar ambliopía u ojo vago.

ANISOMETROPÍA

La anisometropía se define como aquella condición refractiva binocular en la que el error refractivo de un ojo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) difiere del otro y se considera clínicamente significativa cuando esta diferencia en el poder refractivo es de una dioptría o más en el componente esférico o cilíndrico. Es decir, que una persona padece anisometropía cuando padece una diferencia de graduación notable entre ambos ojos. Cuando esta disparidad es de más de tres o cuatro dioptrías puede llegar a comprometer la visión binocular, ya que si esta diferencia de graduación no se compensa el cerebro suprime la imagen más borrosa y aparece la ambliopía u ojo vago.

La anisometropía se presenta en pacientes que tienen el mismo defecto refractivo en los dos ojos, pero con distintos valores; o cuando el paciente padece un problema refractivo diferente en cada ojo (generalmente miopía en un ojo e hipermetropía en el otro).

Los síntomas que presenta un paciente con anisometropía pueden ser muy variados y van desde visión borrosa a dolores de cabeza pasando por el estrabismo. El paciente también puede no presentar ningún tipo de síntoma.

ANISEICONÍA

La aniseiconía se define como aquella condición de la visión binocular en la que existe una diferencia relativa en el tamaño y/o la forma entre las imágenes retinianas. Esta aniseiconía puede aparecer, entre otras causas, cuando el sistema visual trata de compensar las diferencias de graduación asociadas a la anisometropía. Los expertos consideran que el sistema visual puede compensar hasta un 5% de aniseiconía. A partir de esta cifra, la función binocular se suele ver significativamente afectada ya que el cerebro no puede integrar las dos imágenes. En estos casos es bastante habitual que el paciente presente síntomas como cansancio ocular (astenopia) o visión doble (diplopía).

Por lo tanto, la anisometropía y la aniseiconía pueden llegar a confundirse, pero representan un problema diferente aunque ambas pueden llegar a conducir a la aparición de ambliopía u ojo vago. Por esta razón, es muy importante un diagnóstico y un tratamiento precoz.