CEFALEA OCULAR


El término cefalea ocular hace referencia a los dolores de cabeza causados por alteraciones oculares, generalmente:

Síntomas de la cefalea ocular

En función de la causa que la provoque los síntomas de la cefalea ocular son diferentes:

  • En el caso de aparecer asociada a problemas refractivos no corregidos o mal corregidos, suele ser un dolor de cabeza de intensidad moderada localizado en la frente. Si se realizan esfuerzos visuales durante un tiempo, la cefalea ocular provocada por problemas refractivos puede agravarse.
  • Cuando la cefalea ocular se debe a problemas inflamatorios en los ojos y las órbitas oculares, al dolor se suelen sumar síntomas como el enrojecimiento ocular y/o el lagrimeo. Este dolor suele ser muy intenso y a veces se propaga a zonas próximas a los ojos (cefalea frontal, cefalea ocular y cefalea temporal).
  • La elevación de la tensión intraocular suele aparecer asociada al glaucoma agudo. En este caso, se suele producir un dolor intenso ocular que se extiende por la cabeza. En ocasiones, el dolor ocular se asocia a la pérdida de visión en el ojo afectado y se considera una urgencia oftalmológica.

Tipos de cefalea ocular

Las cefaleas pueden ser de tres tipos:

  • Cefaleas tensionales. Son cefaleas de tipo opresivo que afectan a toda la cabeza. Su diagnóstico y tratamiento es muy importante cuando se convierten en frecuentes ya que el consumo continuado de analgésicos puede empeorar los dolores de cabeza. Es preciso realizar tratamientos individualizados prescritos por un especialista, como infiltraciones o bloqueos específicos de los nervios.
  • Cefaleas por abuso de analgésicos. Aparecen cuando una cefalea previa no se ha tratado en el momento o el modo adecuado. El paciente ha consumido analgésicos de manera continuada y se ha convertido en “dependiente” de estos fármacos. Aunque los analgésicos mejoran inicialmente el dolor de cabeza, finalmente pueden ser contraproducentes.
  • Cefaleas trigémino vasculares. Producen enrojecimiento ocular y lagrimeo e incluso caída de los párpados. En ocasiones, estos síntomas son más llamativos que el propio dolor de cabeza.