Qué es el nistagmus o nistagmo

El nistagmus es un problema oftalmológico poco común entre la población, pero dado que las limitaciones visuales y sociales que provoca pueden llegar a ser severas, es necesario que sea tratado desde su diagnóstico.

Tipos de nistagmus

Podemos hablar de diferentes variantes de nistagmus en función de cómo sea el movimiento de los ojos:

  • Nistagmus horizontal. El movimiento se produce de lado a lado. Es el más frecuente.
  • Nistagmus vertical. Los movimientos son de arriba abajo.
  • Nistagmus rotatorio o circular. El movimiento es de giro en uno u otro sentido.
  • Nistagmus con componentes en los tres ejes. El movimiento es una mezcla de los anteriores. El movimiento puede tener distintas características de intensidad, amplitud y frecuencia y, por lo general, afecta a ambos ojos.

Causas

Las causas de aparición del nistagmus pueden ser muy variadas:

  • Nistagmus congénito o infantil. Es el más común y los síntomas comienzan a manifestarse poco después del nacimiento en bebés. Puede deberse a dificultades sensoriales, a factores neurológicos o a otros trastornos, como el albinismo.
  • Nistagmus adquirido. Se asocia a enfermedades que aparecen durante la vida del paciente, como un accidente cerebrovascular, un traumatismo craneal, trastornos del oído interno, esclerosis múltiple… Otra posible causa de aparición del nistagmus es el consumo de ciertos medicamentos, drogas o alcohol.

En algunas ocasiones, además, el nistagmus puede tener un origen desconocido.

Síntomas

Además del movimiento involuntario de los ojos, el síntoma más evidente del nistagmus suele ser la mala visión. Ese movimiento constante del ojo impide que la imagen llegue nítida a la retina y, en el caso de los niños que presentan nistagmus al nacer, esta circunstancia puede alterar el desarrollo normal del sistema visual.

Otras señales que indican esta enfermedad ocular pueden ser: sensibilidad a la luz, mareos, dificultad para ver en la oscuridad, problemas de visión, tortícolis o cuando el nistgmus aparece en la edad adulta percepción de que los objetos dan vueltas o tiemblan (oscilopsia).

Tratamiento

A la hora de abordar el tratamiento del nistagmus, es necesario tener en cuenta dos elementos:

  • Por un lado, que resulta fundamental valorar la situación del paciente para optar por un tratamiento u otro. En este punto, podemos destacar la reciente aparición de modernas técnicas de registro a través de videoculografía y videonistagmografía, que permiten valorar los movimientos de los ojos en los tres ejes del espacio, teniendo en cuenta otros factores como la velocidad y la amplitud del movimiento. Se requiere una cierta colaboración por parte del paciente, por lo que no puede aplicarse a niños muy pequeños.
  • Por otro lado, que el nistagmus, al ser una enfermedad compleja, en la mayor parte de los casos, debe ser tratada por distintos especialistas: oftalmólogos, neurólogos e incluso otorrinos.

El tratamiento suele estar orientado a la búsqueda de la mejor situación visual del paciente para conseguir la mejor visión posible y su mayor confort.

  • Las opciones dependerán, por lo tanto, de los factores que hayan desencadenado el nistagmus.
  • Tratamiento de la causa subyacente. Por ejemplo, si el nistagmus se debe a la toma de un medicamento, deberá dejar de tomarse.
  • Tratamiento de los problemas relacionados con la vista a través del uso de gafas, cristales especiales o lentes de contacto.
  • Inyecciones de toxina botulínica.
  • Cirugía. El tratamiento quirúrgico se suele aplicar en pacientes que, para reducir el movimiento de los ojos, orientan su mirada a un punto determinado, lo que llamamos posición de bloqueo, llegándose a producir tortícolis. Esta intervención, que se realiza sobre los músculos oculares, consiste en modificar la posición de los ojos para evitar esos giros de cabeza y, en ocasiones, para conseguir que disminuya la intensidad del movimiento involuntario de los ojos.