NEURITIS ÓPTICA
(inflamación del nervio óptico)

La neuritis óptica es una de las lesiones más comunes que afectan al nervio óptico y a la visión.

Síntomas de la neuritis óptica

Los síntomas más habituales de la neuritis óptica son:

  • Pérdida brusca y aguda de la visión en un ojo en el transcurso de pocas horas.
  • Cambios en la pupila.
  • Alteraciones en la percepción de los brillos y de la profundidad.
  • Pérdida de la visión cromática (capacidad de distinguir los colores).
  • Dolor ocular que aumenta al mover el ojo.
  • Los síntomas de la neuritis óptica suelen afectar a un ojo, aunque pueden producirse neuritis ópticas bilaterales que se manifiestan en pérdida de visión en ambos ojos.

Causas de la neuritis óptica

En la mayor parte de las ocasiones, la neuritis óptica se produce sin que exista una causa aparente (neuritis idiopática), aunque existen muchos factores que pueden condicionar la aparición de esta enfermedad ocular:

  • La denominada neuritis óptica autoinmunitaria está provocada por enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, la sarcoidosis o la enfermedad de Behcet. En estos casos, se produce un error en el sistema inmunológico que ataca al tejido del nervio óptico.
  • Enfermedades que provocan una desmielinización, es decir, patologías en las que las fibras nerviosas van perdiendo la capa de mielina que las aisla, recubre y facilita la conducción nerviosa. La más conocida de estas enfermedades desmielinizantes, que también provocan la inflamación del nervio óptico, es la esclerosis múltiple (EM). De hecho, la neuritis óptica es un síntoma característico del inicio de esta enfermedad. La neuritis óptica es, por tanto, una manifestación clínica frecuente en la esclerosis múltiple, que puede aparecer en cualquier etapa de la enfermedad. De hecho, es el primero de los síntomas de la esclerosis múltiple en un 20-30% de los pacientes y se calcula que hasta un 50% de ellos la sufrirán en algún momento.
  • En algunos casos, la neuritis óptica aparece como resultado de una infección directa del nervio óptico por bacterias o virus, como ocurre en el SIDA o en la sífilis. En otros casos, la inflamación del nervio óptico se produce de forma indirecta como resultado de enfermedades infecciosas como las que afectan a las vías respiratorias altas, la varicela, el sarampión o la rubeola.
  • Intoxicación con diferentes sustancias, como la quinina, algunos antibióticos, el metanol o el etambutol.
  • Deficiencia de vitamina B12.
  • Neuropatía óptica de Leber.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para padecer neuritis óptica son:

  • Sexo. Las mujeres son más propensas que los hombres a padecer esta patología visual.
  • Edad. La neuritis óptica afecta con mayor frecuencia a adultos entre 20 y 40 años, edad a la que también se suelen manifestar patologías como la esclerosis multiple. También puede aparecer en niños, casos en los que es más habitual que solo afecte a un ojo.
  • Predisposición genética.

Diagnóstico

Los pacientes con síntomas de neuritis óptica suelen acudir a un oftalmólogo como primera opción. Para diagnosticar la enfermedad, el especialista en oftalmología suele realizar, al menos, las siguientes pruebas:

  • Examen ocular.
  • Oftalmoscopia para valorar el estado de la retina y del nervio óptico.
  • Prueba de respuesta pupilar a la luz.

Además, es probable que el oftalmólogo requiera la realización de algunas pruebas complementarias, como una resonancia magnética, análisis de sangre o una tomografía de coherencia óptica (OCT).

Tratamiento de la neuritis óptica

Las opciones de tratamiento para la neuropatía óptica dependerán de la causa que la haya provocado. En ocasiones, se emplean corticoides administrados por vía intravenosa o por vía oral para acelerar la recuperación de la función visual.