Ojos llorosos

CAUSAS DE LOS OJOS LLOROSOS

Las causas de los ojos llorosos pueden ser muy variadas:

  • Lagrimal tapado u obstruido. En estos casos, el conducto que drena las lágrimas hacia la nariz no funciona correctamente y estas se desbordan. Esta causa se puede producir tanto en niños como en adultos.
  • Conjuntivitis infecciosas (víricas o bacterianas) o vinculadas a problemas alérgicos. La conjuntivitis es una infección de la conjuntiva (membrana transparente que recubre la esclerótica o parte blanca del ojo y el interior de los párpados). Sus síntomas típicos son los ojos rojos y los ojos llorosos.
  • Problemas oculares mal corregidos (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo).
  • Daños en la superficie de la córnea: queratitis.
  • Ojo seco: escasez de lágrima o mala calidad de la misma. En el primer caso, el ojo detecta una carencia de lágrima y la produce en exceso. En el segundo caso, al ser la lágrima de mala calidad, no se adhiere a la superficie del ojo y este lagrimea.

Tipos de ojos llorosos

Se puede clasificar este problema en función de las causas que lo hayan provocado:

  • Ojos llorosos provocados por un exceso de producción de lágrimas.
  • Ojos llorosos provocados por trastornos que bloquean el drenaje lagrimal.

Síntomas que pueden acompañar a los ojos llorosos

Los síntomas que acompañan a la epifora, pueden variar en función de la causa que haya provocado el problema.

Causa de los ojos llorosos

Síntomas

Trastornos que causan un exceso de producción de lágrimas

Síndrome de ojo seco.

El lagrimeo suele empeorar cuando se exponen los ojos al frío o al viento, al calor seco o al humo o la contaminación.

Suele aparecer una sensación de cuero extraño intermitente, sobre todo al final del día o cuando el paciente está cansado.

Irritación de la superficie ocular por conjuntivitis, blefaritis, entropion

Ojos rojos.

Cuando existe conjuntivitis alérgica, puede aparecer picor.

En pacientes con entropion, es común la sensación de arenilla o de tener un objeto extraño en el ojo.

Trastornos que afectan al drenaje de la lágrima

Obstrucción congénita del conducto lagrimal.

Los síntomas suelen comenzar unas semanas después del nacimiento.

Obstrucción del conducto lagrimal adquirida.

Epífora que empeora gradualmente con la edad.

Dacriocistitis (infección del saco lagrimal).

Dolor o molestias cerca de la esquina del ojo.

Es común la hinchazón, el enrojecimiento, el dolor al tacto y calor en la misma zona.

Suele detectarse durante la exploración física.

Tumores.

Son más habituales en personas mayores.

Diagnóstico

El médico oftalmólogo realizará alguna o todas las siguientes acciones en la clínica para determinar la causa y establecer qué tratamiento es más adecuado en cada situación para mejorar la salud visual del paciente:

  • Datos aportados por el paciente a través de su historial médico y su testimonio sobre la aparición de ciertos síntomas en situaciones específicas.
  • Exploración física de ojos (párpados, superficie del ojo, puntos y conductos lagrimales, esquinas internas de los ojos…) y nariz (analiza si existe congestión, bloqueo, pus, secreción o sangrado). Valoración de los síntomas.
  • En determinadas situaciones (conjuntivitis, alergias…) se podrán realizar estudios específicos (análisis de secreciones o pruebas de sensibilización).

Remedios (tratamiento) de los ojos llorosos

Los remedios para los ojos llorosos deben tener en cuenta cuál es la causa que los ha provocado. Una vez determinado el factor que ha generado el problema, el médico oftalmólogo indicará el tratamiento.

  • En el caso de la obstrucción de las vías lagrimales, la alternativa de tratamiento puede ser o no quirúrgica. La solución quirúrgica más común es la cirugía conocida como dacriocistorrinostomía.
  • Cuando se detecta conjuntivitis, lo más habitual es que el médico indique un tratamiento farmacológico diferente según la causa.
  • En el caso de los defectos de visión mal corregidos, lo ideal es llevar a cabo una correcta graduación y corregir el defecto refractivo mediante gafas, lentillas o cirugía refractiva.
  • Cuando hablamos de queratitis, dependerá de la causa que las haya provocado.
  • Y si los se deben a un problema de ojo seco, existen diferentes alternativas que van desde el uso de lágrimas artificiales o geles hasta el empleo de tapones lagrimales.

Prevención

En la mayor parte de los casos no se pueden prevenir, aunque cuando la aparición del problema está vinculada a factores muy específicos (alergias, sequedad ocular, traumatismos…) sí se pueden tomar ciertas medidas:

  • No utilizar pantallas o dispositivos electrónicos de forma prolongada sin descansos.
  • Contar con una buena iluminación al desarrollar tareas en las que se realiza un esfuerzo de visión prolongado como trabajar, leer o escribir.
  • Mantener una buena hidratación de la superficie ocular.
  • Evitar lugares con mucho humo o contaminación o con una climatización que favorezca la sequedad ocular.
  • Si se ha detectado alguna alergia, evitar los factores que la desencadenan (ácaros, pelo de animales, ciertos alimentos, polen…). También se pueden usar gafas grandes y envolventes para proteger los ojos.
  • Mantener una adecuada higiene si somos usuarios de lentes de contacto.
  • Evitar los traumatismos, por ejemplo, cuando se realizan ciertos deportes de contacto.